Ninguno de estos artículos y reflexiones se sustentan en una base científica. Después de estar cinco años de carrera escuchando que la psicología era una ciencia, empecé a progresar acompañando personas cuando apliqué el concepto de Experiencia Vital Única y circunstancial.
Cada individuo está formado de características, circunstancias propias y factores múltiples cambiantes y se relaciona con otros individuos de la misma índole.
Contando con que gran parte de esta matriz de información está sujeta a las relaciones, veo muy complejo poder categorizar a las personas o buscar fórmulas genéricas para solucionar malestares o problemas individuales o colectivos. Si así fuera, los libros de autoayuda y los tiktokers habrían vaciado las consultas de psicoterapia. Quizás podemos encontrar alguna receta aplicable en algún momento dado, pero no son una solución sólida.
Somos seres únicos e irrepetibles, y esta es la gran belleza de ser humanos.
Es por eso que más allá de las estadísticas, tengo ganas de crear un espacio de expresión de esta experiencia Vital única que en algún momento ha dejado una impronta que merece ser compartida.
Las personas somos más inesperadas y sorprendentes de lo que nos hemos creído.